Cómo limpiar piso flotante sin arruinarlo

El piso flotante es lindo, cálido y fácil de tener. Pero tiene un enemigo: el agua de más.

No hace falta tratarlo con miedo. Hace falta saber tres o cuatro cosas. Acá te las cuento, sin vueltas.

Por qué el piso flotante se arruina con el agua

El piso flotante no es madera maciza. Son tablas armadas con capas, y la capa de adentro suele ser de fibra prensada.

Arriba tiene una película que lo protege. El problema son las uniones entre tabla y tabla. Si el agua se mete ahí, la fibra la absorbe como una esponja.

¿Qué pasa después? La tabla se hincha. Los bordes se levantan. Aparecen esas "lomas" que ya no bajan más.

Por eso la regla número uno es simple: el piso flotante se limpia húmedo, nunca mojado.

Un trapo chorreando, un balde volcado o un charco que queda un rato son los que hacen el daño. No la limpieza en sí.

Lo que conviene evitar

Antes de ver cómo limpiarlo, repasemos lo que le hace mal. Muchas veces el problema no es lo que falta, sino lo que sobra.

  • Mucha agua. Es la causa número uno de tablas hinchadas.
  • Lavandina y productos fuertes. Pueden opacar o manchar la capa de arriba.
  • Cera o lustramuebles. Dejan el piso resbaloso y con una capa pegajosa que junta más tierra.
  • Vapor. El calor y la humedad juntos se meten en las uniones.
  • Esponjas de alambre o polvos que raspan. Rayan la superficie y no hay vuelta atrás.

Si hoy usás alguna de estas cosas, no pasa nada. Desde la próxima limpieza, cambiá la costumbre y listo.

Cómo limpiar piso flotante paso a paso

1. Primero sacá el polvo y la tierra suelta

La tierra y la arena funcionan como una lija. Cada vez que las pisás, rayan un poquito el piso.

Pasá la escoba, la aspiradora o un paño seco. Empezá por las esquinas y por abajo de los muebles, que es donde más se junta.

2. Después, un paño apenas húmedo

Acá está la clave. El paño tiene que estar húmedo, no mojado. Si lo apretás y cae agua, está de más.

Pasalo siguiendo la dirección de las tablas. Así no se te marcan rayas y llegás mejor a las uniones.

3. Que se seque rápido

Si el paño estaba bien escurrido, el piso se seca solo en uno o dos minutos. Si ves que queda brillo mojado, pasá un paño seco por encima.

4. Las manchas, al momento

Si se cae café, mate o jugo, limpialo en el momento. Una mancha fresca sale con un paño húmedo. Una mancha seca te va a obligar a frotar más, y eso es lo que queremos evitar.

Cada cuánto conviene limpiarlo

No hay una regla fija. Depende de cuánta gente vive en la casa, de si tenés mascotas y de si entrás con zapatos de la calle.

Una guía simple:

  • Sacar el polvo: dos o tres veces por semana, o cuando lo veas.
  • Pasar el paño húmedo: una o dos veces por semana.
  • Manchas: en el momento, siempre.

Si tenés perro o gato, seguramente vas a necesitar pasar el paño más seguido. Los pelos y las patas de la calle se notan enseguida en un piso claro.

El problema del balde y el trapo de siempre

Con el trapo de tela y el balde es muy fácil pasarse de agua. Uno escurre a mano, cansada, y el trapo queda más mojado de lo que parece.

Además, el agua del balde se ensucia enseguida. A la tercera pasada, estás esparciendo la misma tierra por todo el piso.

Y después viene la parte que nadie quiere: lavar el trapo, tirar el agua sucia, dejar el balde secando.

Para eso existen los paños húmedos descartables para el piso. Vienen húmedos, listos para usar, así que no hay que escurrir nada. Y como se usan una vez, no se esparce la mugre de la limpieza anterior.

Cómo se usa un trapo de piso descartable en el flotante

Es más fácil de lo que parece. Usás la escoba, el secador o la mopa que ya tenés en casa.

  1. Sacás un paño del paquete y lo cerrás, así los demás no se secan.
  2. Lo apoyás en el piso y metés el palo por el ojal del centro.
  3. Pasás por el piso, siguiendo las tablas.
  4. Cuando terminás, lo tirás a la basura.

No hay balde, no hay agua de más y no hay trapo que lavar. Para un piso que no se lleva bien con el agua, eso es justamente lo que conviene.

Si querés conocer el que usamos nosotros, mirá el trapo de piso descartable con ojal. Y si todavía estás viendo opciones, en esta página te explicamos qué es un trapo de piso descartable y para qué pisos sirve.

Cómo darte cuenta si tu piso es flotante

A veces no sabemos bien qué piso tenemos, sobre todo si alquilamos o nos mudamos hace poco. Hay algunas pistas fáciles.

  • El sonido. Al caminar, el flotante suena un poco hueco, como si tuviera aire abajo.
  • Los zócalos. Casi siempre tiene un zócalo o una varilla que tapa el borde contra la pared.
  • Las tablas. Todas tienen el mismo tamaño y el dibujo de la madera se repite cada tanto.

Si tenés dudas, preguntale al dueño o a quien lo colocó. Con saber que es flotante ya sabés lo más importante: poca agua.

Si ya tenés una tabla levantada

Pasa más de lo que parece, sobre todo cerca de la cocina o del baño. Si ves una unión que se levantó, no la mojes más.

Dejala secar bien, con la ventana abierta si se puede. A veces, cuando se seca, baja un poco. Si quedó hinchada, esa tabla ya no vuelve a su forma y hay que cambiarla. Un colocador lo puede hacer sin levantar todo el piso.

Lo más importante es que no se repita: ahí mismo, limpiá siempre con el paño bien escurrido o con uno húmedo descartable.

Tres trucos para que el flotante dure más

  • Fieltro en las patas de sillas y mesas. Evita las rayas cuando se arrastran.
  • Una alfombra en la entrada. Frena gran parte de la tierra que viene de la calle.
  • Sacar los zapatos en casa. Es la forma más simple de tener menos tierra y menos rayas.

En resumen

El piso flotante no pide nada complicado. Pide poca agua, nada de productos fuertes y un poco de constancia.

Sacá el polvo primero. Pasá un paño húmedo, nunca mojado. Secá las manchas en el momento.

Con eso, tu piso va a verse lindo por muchos años.